CON EL HUECO DE LA MANO HACIA ARRIBA

Rafael Flores Montenegro

CON EL TRAJE AZUL

La hiedra se derrama
sobre el muro de lajas negras.
También los recuerdos
las voces y los ecos
de niños, de muchachas opulentas
regañadas por las viejas…
Aquí discurren todavía
vuelan y se escapan
por el vano de las ventanas.

Salvo las penas de amor
que caen hacia dentro
como las escombreras
de casas abandonadas.
Salvo esas penas
insiste la vida en el viejo pueblo.
Nos salpica la risa de gente nueva.
Y las hojas verdes nos elevan alto
muy alto, por encima de la espadaña
de la terca iglesia.
Con traje de azul cielo
cantemos desnudo el corazón
en la plaza fuerte de esta mañana.

 

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